domingo, 20 de julio de 2014

S(o/u)ciedad, parte I

Desde que en el mundo manda más una cara bonita que el duro trabajo, de esfuerzo de años, algo empieza a ir mal. A gran y pequeña escala, eso ocurre en todo. Lo peor es que llama más la atención, y triunfa más lo primero. En un mundo tan superficial, estamos desaprovechando verdaderos artistas (no músicos, ni deportistas), sino esa gente que merece la pena. Esa gente que ha sufrido, que ha pasado por múltiples cosas malas y buenas, que realmente son buena gente. ¿Cuantas veces se le ha discriminado a alguien por ser más ''feo'' supuestamente que otro? Se han creado imágenes ''perfectas'' para una sociedad variada, y libre de ser así.

Desde que una botella de alcohol vale menos que un libro, algo empieza a ir peor. Sigo sin comprender la gracia que tiene el alcohol, yo, como casi cualquier otro joven lo he probado. Pero no me hace mucha gracia, lo bebo si tengo sed y no hay otra cosa. ¿Es más guay el que más veces se emborracha? Para mi ese es el que más pena da. Aunque bueno, si uno quiere emborracharse sin molestar a los demás, por mi perfecto, pero no critiquéis a los que no bebemos. Y me hace gracia que se vea raro al joven que esté leyendo un libro, y que el que tenga una botella en la mano sea lo más normal. ¿Variedad? tiene que haberla. Pero eso no significa que me guste, faltaría más.

Desde que el dinero es más importante que las personas, algo empieza a ir todavía peor. Ladrones, los hay en todas las esquinas. Pero hay que saber diferenciar de los ''malignos'' y ''benignos''. Los primeros no son los que roban comida, los que roban productos básicos para subsistir, no. Los verdaderos ladrones son los que te roban todo lo que tienes, sin avisar. La frialdad de la economía. Como por dinero te dejan sin casa, como por dinero te dejan sin educación, como por dinero te dejan sin sanidad. Como por dinero te dejan sin vida, algunos no han tenido otra salida. Para mi son de las personas más despreciables que hay, que interponen unos bienes millonarios de dinero para destruir familias y a la gente, en vez de con ese dinero ayudarles. Pero el mundo siempre ha tenido algo de eso, y así seguirá siendo siempre, desgraciadamente.

Desde que la ignorancia pasó a dominar el mundo, algo termina de empeorar. La gente no sale a protestar por sus derechos, no saben cuales son. La gente no afronta las injusticias, por miedo a la represión. La gente prefiere ver programas sobre la vida de unas personas en concreto (muchas veces igual de ignorantes que los espectadores). La gente prefiere escuchar canciones sobre como ligar, como follar... Si se les puede llamar canciones. La gente prefiere ver películas explícitas y malas (la mayoría en la televisión) que enterarse de las tragedias de otros lugares. Ya que esta gente no va a ser una de los centenares de víctimas palestinas, no va a ser un pasajero estrellado en un avión por culpa de un misil, no va a ser gente muriendo de hambre en hambrunas y sequías de África. Yo tampoco, pero eso no quite a que me interese enterarme de todo.

Eik Hrast, Runa. 20/07/2014

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