miércoles, 17 de septiembre de 2014

Duras palabras

Puedes creerte todas las palabras, o no creerte ninguna. Tener tu propio pensamiento, tu forma de verlo todo, o no tenerlo. Puede que nunca te hayas puesto a pensar detenidamente sobre muchas cosas, de las que tarde o temprano te tocará aprender. Cosas que parecían pasadas, o cosas que veías imposible que llegasen. La alegría es tan efímera, que siempre recordamos cortos momentos de esa vida feliz. El resto puedes estar mal, aburrido o simplemente indiferente. A partir de ahí la gente adopta una forma de ser u otra... Así que si tienes la mínima posibilidad de hacer algo al respecto, no cometas el error de no cometerlo.

Gente como yo, muchos me entenderán, y se que hay muchos por ahí, siempre hemos necesitado expresar nuestros sentimientos. El problema es cuando te cuesta hacerlo, o cuando lo haces en exceso. Quejarte constantemente te hace ser un victimista, tengas o no tengas motivos. La gente va a acabar harta de ti, lo sé por experiencia. El dolor que se puede sentir en cierto momento también puede ser efímero, pero nunca lo será tanto como la alegría. Fuego con fuego, dolor con dolor. Aliviarse de las maneras más incorrectas, ver que estás bloqueado y necesitas sentir dolor exterior para sacar lo que llevas en el interior. No es culpa tuya, ni nunca la será, nunca tendrás la culpa de tener un motivo de hacerlo. Pero todos sabemos que no está bien, pese a que cada uno sufre el dolor a su manera. Si me tenéis demasiado aprecio, os aconsejo no leer el siguiente párrafo.

Bien, puedes aliviarlo con alcohol, puedes aliviarlo con el tabaco, con otras drogas, con autolesiones... Creerme, las primeras tres cosas me las he planteado en un momento dado, pero a la larga se que me pueden hacer un adicto a algo que tampoco es que me agrade. Es más, incluso en esos entonces estaba totalmente en contra de esos métodos. Del cuarto método... hay gente que lo ha generalizado tanto que sube fotos de sus heridas a redes sociales para mostrar 'oh, que mal estoy, no me quiero nada'. Puedes sentirlo así, pero compartirlo... Nunca lo haría. Nunca lo he hecho. Nunca ha salido a la luz ninguna de las marcas que me produje en el pasado (y no, yo en mi vida he cogido una cuchilla para eso) No es la única manera ¿sabéis? Siempre acababa produciéndome moratones o arañazos en las piernas. Hacerlo en los brazos sería demasiado cantoso. Y las piernas es algo que rara vez se ve. No es algo de lo que me alegre, ni mucho menos. Ahora me alegro haber dejado esas ideas, y me alegro más aún de no tener marcas de aquello. Eso si, como vea que alguien habla sobre el tema, o veo gente que lo sigue haciendo, me entran unos escalofríos como de temor o rechazo. No sé como explicarlo.  

Pero hay algo a lo que quiero llegar con todo esto. Todas las personas que hemos recurrido a algo de lo anteriormente escrito por estar mal, estoy seguro que casi todas lo que más necesitaban en ese momento sería un abrazo, un apoyo del que sentirte seguro. El ejemplo más claro lo tenéis escribiéndoos esto. El tiempo todo lo cura, o todo locura, depende. Puede que nunca haya tenido la mejor calidad de vida, ni nunca he tenido gran compañía en los peores momentos. También es probable que aún no la tenga del todo... pero muchas veces esto es cuestión de madurez. Recordemos que siempre se puede estar peor.

Ahora me siento bien, y eso que acaba de empezar el curso. Pero eso mismo me ha hecho salir de una rutina que se había convertido mi final de verano. Además, es la primera vez que me cae bastante bien la gente que me ha tocado (sin desprestigiar a gente de años pasados, había buena gente también). Pero ha sido diferente, tal vez por mi mentalidad o por que hasta ahora había tenido mala suerte, pero está siendo diferente. Al menos para mi. A veces lo que tanto odias puede traerte lo que tanto querías.

Dejando atrás otros nombres, dando la cara...
Haritz (Escudero) Aizkorbe, Iruña. 17/09/2014

miércoles, 10 de septiembre de 2014

No Bliss Without Pain

Tengo tantas cosas de las que podría hablar, que no se me ocurre ninguna para hoy. Hoy ha empezado un nuevo curso para mi (aunque solo haya tenido la presentación). Así que eso del tiempo libre va a disminuir considerablemente, debido a que no hay más que un día de fiesta hasta diciembre (exceptuando los fines de semana). Saber eso te toca bastante la moral, tanto que puede anublar parte de tu futuro, de tu imaginación del futuro idóneo. Obviamente, era algo que tenía que pasar, las vacaciones acaban, y empieza una nueva época del año. Todo tiene su equilibrio, dentro de la suerte que tengas con lo que haces.

Es inútil pensar que los bajones acabarán. Seguirán estando ahí, porque todo lo que hagas no te saldrá bien. Es inevitable... Pero ahora te pueden afectar de distinta manera. Te pueden afectar menos, depende como te tomes el día a día. Sacar todo lo positivo de cada cosa que haces. ¿Como sabes lo que es la felicidad si no has sentido tristeza? No quiero felicidad eterna, seria aburrido. ¿Como sabes lo que es el placer sin sentir dolor? Todos los que tenemos cicatrices (internas o externas) tenemos nuestra historia. ¿Como sabes lo que es el sonido sin que haya silencio? No me gustaría estar todo el rato en silencio, ni al contrario.

La cuestión está en aprender a vivir tu vida. Jamás vivirás la vida de otro, por lo que es inútil copiar la vida de otra persona. Jamás serás esa persona, ni sentirás lo mismo. Tu vida, tú mismo, son las únicas cosas que van a estar contigo hasta la muerte. Mejor que eso no esté mal ¿no? Es curioso como recapacito por mi mismo sobre todas estas cosas cuando hace menos de un mes ni me las aplicaba a mi mismo. Siempre suele haber algo que cambia tu forma de ver la vida, que hace que des el cambio. Sin olvidar el pasado, sino aprendiendo de el. Que errores no cometer, que buenos momentos revivir... Realmente valorar lo que tienes y lo que puedes tener. Por eso, quien no ha pasado por nada, no puede sentir lo mismo en nada de lo que llevo escribiendo estos meses.

Tengo muchas cosas buenas, y bastantes virtudes a la par que defectos. Las personas casi siempre te van a sacar lo segundo. Y te harán pensar que no vales para nada, intentarán ponerse por encima de ti, porque su escasa lógica les hace sentir mejor así. Y tú eres único, no hay nadie como tú, ni lo habrá. Aprovecha lo que puedes hacer contigo mismo, que no haya pegas, solo objetivos. El camino es difícil, todos lo sabemos. No puedes pretender coger rosas sin antes clavarte con el rosal. Valoramos el verano, porque es la época donde no hay clase, cuando hace calor. Si no existiera ni las clases ni el frío, no lo apreciaríamos.

Sin hablar de nada en concreto, pero diciendo muchas cosas, quiero motivar de cierta manera a la gente a valorarse más, y más ahora que empieza el curso. Mañana es mi primer día de clase completo, y tengo una mentalidad que ya la habría querido años pasados. Este chico, siendo el mismo, ha cambiado completamente. Y no pienso permitir que otra mala racha le abandone en la oscuridad. Gracias a la oscuridad ahora aprecio la luz. Y sin haber tenido días extraordinarios, al menos puedo decir que estoy... bien. Simplemente bien.

Eik Hrast 10/09/2014

viernes, 5 de septiembre de 2014

♂♀ = ♂♂ = ♀♀

Criticas sobre tu orientación sexual... Se dice que todo ha pasado, y realmente no ha mejorado nada. ¿Respeto, donde? Hacer que lo toleras, pero después no poder soportar verlo no es estar concienciado. Todos sabemos dar una buena imagen que no nos representa. Lo peor, es no pensar como una persona. Somos seres inteligentes, aunque muchas veces lo dudo. Ya que se ha descubierto que la homosexualidad existe en muchas especies, pero la homofobia solo en una.

Me sigue sin entrar en la cabeza como la gente puede seguir criticando y excluyendo a alguien porque le guste una persona de su mismo sexo. El amor es libre, más que cualquier otra cosa en el mundo. Pero la sociedad es todo lo contrario. Si no eres del rebaño, te excluyen, y ya te matará un lobo. También me es incomprensible como ha sido mal visto durante más de dos milenios por la iglesia, por las religiones... La gente de hoy extremadamente creyente, se basa en su religión para decir que está mal. No voy a entrar en ese tema, ya me tocará hablar de la iglesia más adelante (que juro hacerlo, porque es necesario).

A lo que iba, desde bien pequeño te pueden criticar por decir que te gusta tal chico o chica (dependiendo del lector), se debería enseñar de alguna manera que somos libre de querer a quien queramos. Da igual que sea del mismo sexo, del contrario, sea de otra cultura o de la misma, que crea en algo o no crea en nada... El amor surge, y cuando surge de verdad no importa ni el sexo, ni la condición, ni la edad. Personalmente, llevo años asqueado con el tema de la homofobia. Como uno de los insultos más utilizados es 'maricón' o simplemente 'gay'...

Y ahora llega el momento mi confesión... No, no soy gay (¿acaso por no serlo no puedo quejarme del mal trato que se da?), pero desde bien pequeño tampoco he sido hetero del todo, por así decirlo. Si, ahora decir que eres bisexual queda mejor y todo eso. A mi nunca me gustó usar esa palabra... Me gusta la gente tal y como es, y alguna vez he tenido un cariño especial con esa gente, ya fuera chico a chica ¿que hay malo en ello? En mi infancia me han acusado de ser gay constantemente. Y aún que no lo fuera, no me quejaba. Con 9 años no me sentía molesto con esa palabra (y gente adulta y bien mayor sigue siéndole molesta esa palabra). Ya sabía lo que significaba, y no le veía nada malo. Por eso nunca me quejaba, y por eso creyó todo el mundo que lo era. Tuve una mala experiencia con ese tema bastante fuerte, ya que coincidió cuando pasé al instituto. No sabía relacionarme (y sigo sin saber hacerlo correctamente), pero en aquella época si que era importante. Y al no hablar con apenas personas (y ninguna chica), agravó aún más ese pensamiento homofobo hacia mi. Y después cuando quería hablar producía rechazo.

Y volviendo al tema en general... Una de las únicas cosas buenas que veo de este país, es que está legalizado el matrimonio homosexual (cosa que no ocurre en casi ninguno). Pero debería serlo en todos lados, siempre. Tantas veces se ha debatido de este tema, que lo que he dicho aquí no tiene nada nuevo. No intento concienciar a nadie, porque el que respeta, hace lo que tiene que hacer, y el que no lo hace, no se merece ni un segundo de mi atención. Nadie debería sentirse oprimido de amar y querer libremente. Eso si, también tengo que decir una cosa en contra. Hay personas que no respetan tampoco la decisión de un hetero, ahí solo digo 'no hagas lo que no quieres que te hagan'. Tú tienes una manera de pensar y él otra. Este blog va en contra de los homofobos, no los heterosexuales.

Para terminar he de admitir que me he quedado con ganas de escribir algo más esta vez, puede ser que siga más adelante o haga una segunda parte. Tampoco he podido estar muy fluido, porque no me cabe en la cabeza, no consigo entender de donde viene tanto rechazo a la homosexualidad. Tanto que acusan de ser una enfermedad (sobretodo los religiosos extremos). Por lo que voy a decir una de las frases más ciertas y directas que se puede decir del tema: La homosexualidad no es una enfermedad, la homofobia si lo es. Ah, y a las personas que les ha jodido leer que no soy hetero del todo (pero teniendo novia), que se aguanten. Si haber descubierto eso ha hecho que penséis en mi de otra manera, no merecéis la pena. ♂♀ = ♂♂ = ♀♀

Eik Hrast, Iruña 05/09/2014

lunes, 1 de septiembre de 2014

Amistades pasajeras

Cuando la soledad te somete en una espiral constante de tristeza, es difícil ver donde empezó todo y donde acabará. Es ley de vida, todo empieza, todo surge, y todo acaba. Todos hemos dejado a gente atrás, o viceversa. Dese el caso que se dé, muchas veces nos vemos afectados y aturdidos por ello. Cuando esa persona realmente era importante para nosotros. Quizás un error puntual, quizás una concatenación de errores, o fallos justificados, ya que hay cosas que no se deberían perdonar. Cuando tienes ese verdadero aprecio hacia una persona, que te ha ayudado en malos momentos, te ha apoyado incondicionalmente, y un día desaparece por lo que sea... duele.

Es extraño. Una simple incomunicación puede acabar con todo. Un simple malentendido. Le damos más importancia a un insulto dicho en un momento de furia e histeria que a miles de palabras bonitas recibidas anteriormente. Hay que mirarlo todo desde otra perspectiva, ver donde estás. Desde cuando y porqué conoces a esa persona. Si realmente merece la pena dejar todo atrás por una simple discusión, una simple tontería. Si ese mismo error se repite continuamente, es comprensible que haya un final de esa relación (ya sea amistad o romance). Pero toda persona se merece una segunda oportunidad. Eso si, si ha tenido esa segunda oportunidad, que no espere tener una tercera.

En ese momento de calentón y rabia, puedes no darle ninguna importancia al hecho, pero si esa persona era realmente importante para ti, a la larga notarás su ausencia. A veces lo mejor es tragarse el orgullo, en vez de tragarse un bajón y soledad a consecuencia de ello. Pero claro... algunos vivimos con gente de sobra a nuestro lado, si nos falla uno, tendremos a otro siempre, y así consecutivamente. Esa gente que conoce personas cada semana y a la segunda semana ya no se habla con ellas, no se que les pasa. ¿Vagancia en mantener una relación? no haberla empezado. Pero algunos no vivimos con tanta gente, y nos dejamos llevar cuando conocemos a alguien maravilloso. Maravilloso a nuestro punto de vista, ya que hay veces que la imagen que nos dan, no es la real. Solo es la que queremos ver.

Con todo esto quiero llegar a la conclusión de que si ha habido algún roce tonto con esa persona, perdónala, o discúlpate. No te vayas a arrepentir más tarde. Toda la gente que he ido perdiendo yo ha conllevado un arrepentimiento posterior, y no es algo fácil de conllevar, como habéis podido comprobar los que seguís este blog. Por suerte eso siempre se puede cambiar, pero nunca esperemos que la otra persona lo haga, tal vez esa persona esté pensando lo mismo. La mayoría de las veces nos ocurre eso. Las amistades son como una planta, hay que encontrarlas, plantarlas (no dejarles plantados, ojo, no es lo mismo), y cultivarlas. Si no haces eso, mueren. Al fin y al cabo tú sabrás que es lo que quieres, una bonita planta, o un jardín lleno de ellas. Y si, estas metáforas tienen mucho que ver con el curso que hice este año. De todos lados puedes aprender algo, y cada día aprendes algo nuevo.

Y para terminar, deciros que podéis dejarme alguna idea de la que pueda hablar en el blog, cuando no sepa de que escribir. Si queréis que de mi opinión sobre X tema. Decírmelo en los comentarios o hacérmelo saber, por favor. Gracias por seguir ahí. Y que os sea leve los exámenes a los que tenéis que recuperar asignaturas esta semana. Espero ir subiendo más blogs pronto, un abrazo bien fuerte.

Eik Hrast, Iruña 01/09/2014