Puedes creerte todas las palabras, o no creerte ninguna. Tener tu propio pensamiento, tu forma de verlo todo, o no tenerlo. Puede que nunca te hayas puesto a pensar detenidamente sobre muchas cosas, de las que tarde o temprano te tocará aprender. Cosas que parecían pasadas, o cosas que veías imposible que llegasen. La alegría es tan efímera, que siempre recordamos cortos momentos de esa vida feliz. El resto puedes estar mal, aburrido o simplemente indiferente. A partir de ahí la gente adopta una forma de ser u otra... Así que si tienes la mínima posibilidad de hacer algo al respecto, no cometas el error de no cometerlo.
Gente como yo, muchos me entenderán, y se que hay muchos por ahí, siempre hemos necesitado expresar nuestros sentimientos. El problema es cuando te cuesta hacerlo, o cuando lo haces en exceso. Quejarte constantemente te hace ser un victimista, tengas o no tengas motivos. La gente va a acabar harta de ti, lo sé por experiencia. El dolor que se puede sentir en cierto momento también puede ser efímero, pero nunca lo será tanto como la alegría. Fuego con fuego, dolor con dolor. Aliviarse de las maneras más incorrectas, ver que estás bloqueado y necesitas sentir dolor exterior para sacar lo que llevas en el interior. No es culpa tuya, ni nunca la será, nunca tendrás la culpa de tener un motivo de hacerlo. Pero todos sabemos que no está bien, pese a que cada uno sufre el dolor a su manera. Si me tenéis demasiado aprecio, os aconsejo no leer el siguiente párrafo.
Bien, puedes aliviarlo con alcohol, puedes aliviarlo con el tabaco, con otras drogas, con autolesiones... Creerme, las primeras tres cosas me las he planteado en un momento dado, pero a la larga se que me pueden hacer un adicto a algo que tampoco es que me agrade. Es más, incluso en esos entonces estaba totalmente en contra de esos métodos. Del cuarto método... hay gente que lo ha generalizado tanto que sube fotos de sus heridas a redes sociales para mostrar 'oh, que mal estoy, no me quiero nada'. Puedes sentirlo así, pero compartirlo... Nunca lo haría. Nunca lo he hecho. Nunca ha salido a la luz ninguna de las marcas que me produje en el pasado (y no, yo en mi vida he cogido una cuchilla para eso) No es la única manera ¿sabéis? Siempre acababa produciéndome moratones o arañazos en las piernas. Hacerlo en los brazos sería demasiado cantoso. Y las piernas es algo que rara vez se ve. No es algo de lo que me alegre, ni mucho menos. Ahora me alegro haber dejado esas ideas, y me alegro más aún de no tener marcas de aquello. Eso si, como vea que alguien habla sobre el tema, o veo gente que lo sigue haciendo, me entran unos escalofríos como de temor o rechazo. No sé como explicarlo.
Pero hay algo a lo que quiero llegar con todo esto. Todas las personas que hemos recurrido a algo de lo anteriormente escrito por estar mal, estoy seguro que casi todas lo que más necesitaban en ese momento sería un abrazo, un apoyo del que sentirte seguro. El ejemplo más claro lo tenéis escribiéndoos esto. El tiempo todo lo cura, o todo locura, depende. Puede que nunca haya tenido la mejor calidad de vida, ni nunca he tenido gran compañía en los peores momentos. También es probable que aún no la tenga del todo... pero muchas veces esto es cuestión de madurez. Recordemos que siempre se puede estar peor.
Ahora me siento bien, y eso que acaba de empezar el curso. Pero eso mismo me ha hecho salir de una rutina que se había convertido mi final de verano. Además, es la primera vez que me cae bastante bien la gente que me ha tocado (sin desprestigiar a gente de años pasados, había buena gente también). Pero ha sido diferente, tal vez por mi mentalidad o por que hasta ahora había tenido mala suerte, pero está siendo diferente. Al menos para mi. A veces lo que tanto odias puede traerte lo que tanto querías.
Dejando atrás otros nombres, dando la cara...
Haritz (Escudero) Aizkorbe, Iruña. 17/09/2014
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