Los cumpleaños... Ese único día del año que es tuyo, y de nadie más. El día que viniste al mundo, antes de ese día no existió nada para ti. Es un día que hay que celebrar, de una manera u otra. Puede que tenga un punto de egoísmo, porque es centrar ese día en ti, pero ¿qué sea uno de 365? Me parece justo. El tema de los regalos ya es otra cosa. Celebrar tu cumpleaños solo por los regalos si que me parece mal. Yo nunca los pido, la gente que me quiere sabe ya de sobra que podría darme, si me quiere dar algo. Bueno, y con esa gente que me quiere me refiero a mi familia cercana, porque vaya...
¿A que viene hablar sobre esto hoy, si mi cumpleaños es el 21 de Febrero? Es mucho esperar más de medio año para soltar esto. Como siempre, esto tampoco podía ser nada bueno. Por una parte, no puedo quejarme, porque en todos mis cumpleaños han estado mi familia más cercana, y siempre he recibido algún que otro regalo (repito, muchas veces sin haberlo pedido). Pero... ¿y con qué más gente? De mis 17 cumpleaños que he tenido, que yo recuerde solo he tenido compañía fuera de la familia en dos. El que seguramente fue el mejor; el del año pasado, cuando cumplí los 16. Todos deberían haber sido así, para mi, para todos. Es algo que nos merecemos todos. Ese día comí con mi familia, y cené con mis amigos de entonces, saliendo y todo, solo para celebrarlo. No recibí regalo de ellos, no me importó, estar con ellos aquel día ya fue un regalo que no había tenido hasta entonces. Y otro fue de los peores que recuerdo, no me acuerdo exactamente que año, pero era cuando iba al colegio; Mi familia reservó una sala para celebraciones. Había invitado a medio curso, que serían entre 25 y 30, mas o menos. Con unas invitaciones bastante elaboradas. Fui con mi madre, mi tío y mi abuelo. Esperando ansiadamente en aquel sitio a que llegara la gente. Esperé... y solo fueron 6 personas. Más de una por obligación de sus padres por no hacerme un feo a mi, quisiera saber si alguien habría querido venir ese día. Mi familia se habría gastado bastante dinero en la comida, en la sala, en los regalos, para que al final fuera todo un desastre. A partir de entonces me negué a celebrar un cumpleaños de esa manera.
Y desde esa vez, y exceptuando el año pasado, solo he celebrado mi cumpleaños con la familia. Pero no con toda mi familia, como quisiera. Al estar mis padres separados, las relaciones entre ambas partes se han ido distanciando con el tiempo, supongo. Y juntar a todos para algo así no me parece del todo bien. Por eso normalmente lo celebro con los que estaban aquel año en la sala; mi madre, mi abuelo, mi tío (y más tarde su novia). Al menos se molestan en venir y en comer por ahí, pero tengo una espina clavada al ver a la mayoría del resto de la gente.
Si os sentís igual, si os ha pasado lo mismo, por favor, hacérmelo saber. A la mayoría de la gente que conozco veo que preparan fiestas y acontecimientos por su cumpleaños. Me invitaron a una no hace mucho, de las únicas veces que he salido en Runa en un año. Y me preocupa que celebre mis 18 años solo... Quien cumpla años este día, feliz cumpleaños.
-Eik Hrast, Runa (Galzaiñapa). 26/06/2014.
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